ESRS y calidad del aire interior: por qué la calidad del aire es relevante para los criterios ESG y la seguridad y salud en el trabajo
¿Qué papel desempeña la calidad del aire interior en las ESRS? Descubra por qué la calidad del aire, la seguridad y salud en el trabajo y los criterios ESG están estrechamente relacionados.
ESRS: lo que las empresas deben saber
Las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (ESRS, por sus siglas en inglés) concretan los requisitos de la información europea sobre sostenibilidad. Mientras que la CSRD establece el marco jurídico, las ESRS describen qué temas, indicadores e información deben tener en cuenta las empresas en su información sobre sostenibilidad.
Las normas abarcan cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Entre ellas se encuentran, por ejemplo, la mitigación del cambio climático, la contaminación, las condiciones de trabajo, la salud y la seguridad, así como aspectos de gobierno corporativo.
Para las empresas, esto significa que la sostenibilidad no solo debe describirse, sino presentarse de forma trazable, estructurada y, en la medida de lo posible, basada en datos.
En este sentido, rige un principio importante: no todos los temas son automáticamente objeto de información obligatoria para todas las empresas. Lo relevante son aquellos temas que se consideran materiales en el análisis de materialidad. Precisamente por eso merece la pena preguntarse qué papel puede desempeñar la calidad del aire interior en el contexto de los criterios ESG, la seguridad y salud en el trabajo y las ESRS.
Por qué la calidad del aire interior puede ser relevante para las estrategias ESG y de sostenibilidad
La calidad del aire interior afecta a diario a millones de personas en oficinas, colegios, clínicas, hoteles y otros edificios. Aun así, a menudo sigue siendo invisible.
Unos niveles de CO₂ elevados, los compuestos orgánicos volátiles (COV), las partículas finas y una humedad desfavorable pueden repercutir en el bienestar, la concentración y la calidad percibida de los entornos de trabajo. Por ello, las empresas se plantean cada vez más cómo medir y mejorar de forma sistemática la calidad del aire interior.
Este tema cobra especial importancia en el contexto ESG, ya que la sostenibilidad no abarca únicamente los aspectos ambientales, sino también la responsabilidad hacia la propia plantilla. Un entorno de trabajo saludable, la prevención y la seguridad y salud en el trabajo son elementos fundamentales de las estrategias ESG modernas.
La calidad del aire interior puede ayudar a evaluar los entornos de trabajo con datos, detectar riesgos de forma temprana e implantar mejoras de manera trazable. Así, las empresas obtienen una base adicional para tomar decisiones mejor fundamentadas en materia de salud, seguridad y gestión de edificios.

ESRS S1 y ESRS E2: ¿cuál es la diferencia?
Cuando se habla de calidad del aire interior, suelen aparecer dos normas ESRS: la ESRS S1 y la ESRS E2. Ambas pueden guardar relación con la calidad del aire, pero persiguen objetivos distintos.
ESRS S1: personal propio
La ESRS S1 se ocupa del personal propio de la empresa. Incluye, entre otros aspectos:
- Condiciones de trabajo
- Salud y seguridad
- Seguridad y salud en el trabajo
- Igualdad de oportunidades
- Bienestar en el lugar de trabajo
El foco está en las personas que forman parte de la empresa y en cómo se diseñan los entornos de trabajo.
ESRS E2: contaminación
La ESRS E2 trata la contaminación ambiental. Incluye, por ejemplo:
- Contaminación atmosférica
- Contaminación del agua
- Contaminación del suelo
- Liberación de sustancias contaminantes
Aquí la cuestión central es qué impacto tiene una empresa sobre el medio ambiente y cómo se gestiona.
En resumen:
La ESRS S1 pregunta: ¿cómo afectan las condiciones de trabajo a la plantilla?
La ESRS E2 pregunta: ¿cómo contribuyen las actividades de la empresa a la contaminación ambiental?
Por qué air-Q encaja mejor con la ESRS S1 que con la ESRS E2
El air-Q mide la calidad del aire interior en oficinas, salas de reuniones, colegios, clínicas, hoteles y otros edificios. Según el modelo, registra de forma continua diversos parámetros como el CO₂, los COV, las partículas finas, la temperatura, la humedad y otros valores del aire interior.
Estos datos ayudan a las empresas a comprender mejor la calidad del aire en el lugar de trabajo y a observar su evolución durante periodos prolongados.
Precisamente por eso existe una relación especialmente estrecha con la ESRS S1. Los datos medidos pueden contribuir a que los entornos de trabajo sean más transparentes y a respaldar las decisiones en materia de salud, seguridad y prevención.
Una mala calidad del aire interior puede indicar, por ejemplo, que los espacios no se ventilan lo suficiente, que su uso no se corresponde con la ventilación existente o que conviene realizar estudios adicionales. Las mediciones continuas del aire interior proporcionan aquí una base de datos fiable.
Un aspecto importante: air-Q no elabora informes de sostenibilidad ni es una herramienta de cumplimiento de las ESRS. No obstante, el sistema puede aportar información valiosa para los procesos de ESG, HSE (salud, seguridad y medio ambiente), gestión de instalaciones o seguridad y salud en el trabajo.
Qué puede aportar air-Q en el contexto de la ESRS S1
Hacer visible la calidad del aire interior
Muchos problemas de calidad del aire en el lugar de trabajo pasan desapercibidos durante mucho tiempo. El aumento de los niveles de CO₂, las concentraciones elevadas de COV o la contaminación por partículas finas a menudo no se perciben directamente. Las mediciones continuas hacen visibles estas tendencias.
Apoyar la prevención
Los datos del aire interior pueden señalar posibles situaciones de exposición. Así, las empresas tienen la posibilidad de reaccionar a tiempo y valorar las medidas adecuadas.
Comprender mejor los entornos de trabajo
Cada espacio se utiliza de forma diferente. Una sala de reuniones no se comporta igual que una oficina diáfana o una consulta médica. Las mediciones del aire interior ayudan a analizar estas diferencias a partir de datos.
Documentar las medidas de forma trazable
Quien modifica conceptos de ventilación, instalaciones técnicas del edificio o procesos de uso quiere poder comprobar el efecto de esas medidas. Los datos de medición continuos hacen que los cambios sean visibles y comparables.
Conectar ESG, HSE y gestión de instalaciones
La calidad del aire interior es un tema que afecta a varias áreas de la empresa. Los responsables de ESG, los técnicos de prevención de riesgos laborales, los equipos de HSE y los facility managers suelen beneficiarse de los mismos datos del aire interior.
¿Significa la ESRS S1 que las empresas tienen que medir el aire interior?
No. La ESRS S1 no establece ninguna obligación general de medir el CO₂, los COV, las partículas finas u otros parámetros de la calidad del aire interior.
Sin embargo, las empresas deben evaluar y documentar las cuestiones materiales relacionadas con la salud, la seguridad y las condiciones de trabajo de su plantilla, siempre que sean relevantes para la empresa. Los datos del aire interior pueden constituir una fuente de información adicional. Ayudan a las empresas a comprender mejor los entornos de trabajo y a respaldar las medidas con datos.
¿Y qué ocurre con la ESRS E2?
La ESRS E2 trata la contaminación ambiental y las emisiones. A primera vista, esto establece una relación con la calidad del aire. Sin embargo, si se analiza con más detalle, se trata de tipos de datos distintos. La ESRS E2 se centra sobre todo en las emisiones y liberaciones de contaminantes al medio ambiente. El air-Q, en cambio, mide concentraciones en espacios interiores.
Un ejemplo:
Si en una sala de reuniones se miden niveles de CO₂ elevados, esto proporciona información valiosa sobre la calidad del aire en el lugar de trabajo. Sin embargo, de ello no puede deducirse automáticamente qué cantidades de contaminantes emite una empresa al medio ambiente.
Por eso, en la mayoría de los casos, la relación con la ESRS S1 es mucho más directa que con la ESRS E2.
Por qué la calidad del aire interior es un tema ESG de peso
La calidad del aire interior conecta de forma especialmente tangible la sostenibilidad, la salud de la plantilla, la seguridad y salud en el trabajo y la gestión de edificios.
Los empleados pasan gran parte del día en espacios interiores. Al mismo tiempo, las empresas pueden influir activamente en la calidad del aire en el lugar de trabajo y mejorarla.
Esto convierte la calidad del aire interior en un tema ESG muy práctico:
- Medir los espacios
- Detectar anomalías
- Analizar las causas
- Definir medidas
- Documentar las mejoras
Para los responsables de ESG, surge así un ámbito en el que las decisiones basadas en datos pueden vincularse directamente con la salud, la prevención y el entorno de trabajo.