Radón: el gas radiactivo en las viviendas
En diciembre de 2023, la Oficina Federal alemana de Protección Radiológica (BfS) publicó un mapa de la concentración de radón en Alemania. En el mapa se observa qué concentración radiactiva predomina en cada región. Analizamos este gas y el mapa con más detalle y respondemos a preguntas frecuentes.
El mapa del radón de la Oficina Federal alemana de Protección Radiológica
El mapa del radón de la Oficina Federal alemana de Protección Radiológica estima la presencia regional de radón en las viviendas, pero la exposición real al radón en un edificio concreto no puede predecirse con exactitud. Se trata, por tanto, de una previsión y no de una indicación absolutamente exacta sobre la presencia de radón en sus estancias individuales. Para una evaluación profesional es necesario medir el radón, este componente del aire, mediante un medidor de radón o un análisis puntual del aire interior para radón.

Consejo: encontrará un mapa con zoom en el geoportal del BfS.
¿Dónde es más alta la concentración de radón en Alemania?
El mapa del radón refleja fuertes diferencias regionales y muestra a qué nivel de exposición están sometidas de media las personas en Alemania en sus viviendas. Según el BfS, una concentración muy elevada del gas radiactivo se encuentra en las montañas medias y la región alpina; una exposición más bien baja, en cambio, en el noroeste de Alemania.
La comparación entre grandes ciudades y zonas rurales indica que las personas en el campo están más expuestas al radón que en la ciudad. Las particularidades estructurales de los asentamientos influyen, por tanto, en la concentración de radón. Mientras que en el campo predominan las viviendas unifamiliares con pocas plantas, en las zonas urbanas se encuentran principalmente edificios de varias viviendas y de varios pisos. Como el gas asciende desde el subsuelo de construcción, la exposición disminuye cuanto más alejada está la vivienda del suelo y aumenta cuanto más cerca del suelo están las estancias. Por ello, en ciudades como Berlín, Leipzig, Kassel, Hamburgo, Ratisbona o Erfurt, el mapa del radón indica valores de previsión más bajos que en el entorno inmediato de estas ciudades.
¿Cuál es la concentración media de radón en Alemania?
En las viviendas, la media anual de radón es de aproximadamente 65 becquerelios por metro cúbico; es decir, se desintegran 65 núcleos de la sustancia radiactiva por segundo. Según las estadísticas, unos 10,5 millones de personas están expuestas en su vivienda a una concentración de radón superior a 100 becquerelios por metro cúbico. Dos millones de ellas, incluso a una concentración superior a 300 becquerelios por metro cúbico. Rara vez se alcanzan valores superiores a 1000 becquerelios por metro cúbico.
El radón, un gas radiactivo
La ley alemana de protección radiológica (Strahlenschutzgesetz) regula la protección frente a este gas noble y establece medidas para las zonas con alta presencia de radón. Como valor orientativo para una concentración elevada, la ley de protección radiológica indica 300 becquerelios por metro cúbico. A partir de este valor deben adoptarse medidas para reducir el gas en el edificio. En este sentido:
- Los propietarios de edificios privados ya existentes pueden adoptar medidas de forma voluntaria.
- Los promotores de nuevas construcciones privadas tienen la obligación de evitar medidas constructivas que favorezcan la entrada del gas.
- En el lugar de trabajo rige el valor de referencia anual medio de 300 becquerelios por metro cúbico; a partir de esta exposición al radón existe la obligación de adoptar medidas de reducción.
Independientemente del valor límite, se aplica lo siguiente: cuanto más baja sea la exposición al radón, menor será el peligro.
¿Qué es el radón?
El radón es un gas presente de forma natural en la corteza terrestre. Estas propiedades caracterizan al radón:
- incoloro
- inodoro
- insípido
- radiactivo
Debido a estas propiedades, este gas noble no es perceptible por los sentidos humanos. Se necesita un aparato de medición o dosímetro adecuado para medir el radón.
El radón se forma por la desintegración radiactiva del uranio y el torio, presentes en rocas y materiales del suelo. Como este gas noble es especialmente pequeño y no ligado, las partículas migran hacia la superficie terrestre y el radón escapa fácilmente del suelo. Después, el radón llega al edificio a través de las mínimas grietas y fisuras del hormigón. Mientras que en el exterior se dispersa y se diluye con el aire fresco hasta una concentración inofensiva, en el interior las partículas pueden acumularse hasta alcanzar una cantidad peligrosa para la salud.
¿Qué tan peligroso es el radón y qué efectos sobre la salud puede tener?
Como el radón es un gas radiactivo, inhalarlo conlleva riesgos para la salud. Si los núcleos de radón se desintegran mientras se encuentran en los pulmones, las partículas alfa resultantes pueden dañar los alvéolos pulmonares y favorecer el desarrollo de cáncer de pulmón.
Si las personas están expuestas durante varios años a una concentración elevada de radón, el riesgo de cáncer de pulmón aumenta aproximadamente un 16 % por cada 100 becquerelios por metro cúbico de aire interior. No existe un umbral inferior que pueda considerarse una concentración inofensiva y sin peligro. Esto significa que el radón debe evitarse en general. Después del tabaquismo, este gas es la causa más frecuente de cáncer de pulmón. Por ello, es aconsejable medir la concentración de radón en viviendas y lugares de trabajo y, en su caso, adoptar medidas para reducir la exposición.
¿Cómo llega el radón a los edificios y a la vivienda?
Este gas se encuentra en algunos suelos y penetra en el edificio desde el aire del subsuelo del terreno de construcción. Además del suelo, los materiales de construcción y el agua potable y no potable también pueden constituir, en menor medida, una fuente de radón. Como las partículas son extremadamente pequeñas, atraviesan incluso el hormigón, llegando así a todas las estancias interiores y pudiendo propagarse en ellas. En comparación, la concentración es más alta cerca del suelo: es decir, en el sótano y en la planta baja. No obstante, es posible que el radón también aparezca en plantas superiores, debido a la circulación del aire dentro de la casa.

¿Qué influye en la concentración de radón en la vivienda?
La concentración de este gas está influida por diversos factores:
- Saturación de radón del terreno de construcción: si el suelo contiene más radón, también puede difundirse más gas hacia el aire.
- Naturaleza y permeabilidad del suelo: por ejemplo, los suelos arenosos son más permeables que los suelos arcillosos.
- Tipo de construcción del edificio: las diferencias de presión entre el interior del edificio y el subsuelo pueden generar una succión que atrae el radón hacia el interior. Los pasos de conducciones, así como los puntos no estancos en la mampostería y/o en la solera, también favorecen la entrada del gas.
- Intensidad y frecuencia de la ventilación: en estancias cerradas y mal ventiladas, este gas noble puede acumularse hasta una concentración peligrosa para la salud. Ventilar con regularidad evita que el gas se acumule en la estancia.
- Ubicación de las estancias interiores: cuanto más alejada esté la estancia del terreno de construcción, menor será la exposición al radón.
¿Cómo se protege la vivienda frente al radón?
Como los átomos de radón son extremadamente pequeños, no se pueden filtrar. Para protegerse mejor del radón en la vivienda, puede preparar el terreno de construcción de forma adecuada y tener en cuenta la exposición al radón al construir su casa. Debería tener en cuenta estos puntos:
- una solera continua
- un aislamiento moderno contra la humedad y drenaje
- un sótano
- el sellado de puntos no estancos en los cimientos
- la mejora de la ventilación mediante una instalación de ventilación
- una estrategia de medición fiable en el interior para medir la exposición al radón
El punto más importante es la ventilación correcta. El aire interior enriquecido con radón debe intercambiarse por aire fresco, evacuando así el contaminante. Lo ideal es ventilar según las necesidades, cuando la composición del aire haga necesario un intercambio de aire. Para ello son adecuados los medidores de aire como el air-Q, que miden el radón y emiten un aviso de alerta cuando es necesario.
Comparativa: medidor de radón frente a análisis puntual del radón en interiores
En un análisis del aire interior para radón, se mide el contenido de radón en sus estancias durante un periodo de una semana. Así obtiene la certeza de si hay radón en su vivienda o en su lugar de trabajo, y en qué cantidad. Esto resulta útil tanto para particulares como para empleados y empleadores. Para una supervisión continua del gas se recomienda la compra de un medidor de radón.
Con el sensor de radón air-Q no solo puede medir la exposición puntual al radón, sino también detectar de forma constante los componentes del aire e incluso identificar otros contaminantes. El indicador LED de colores le muestra la evolución de la calidad del aire y de la concentración de radón, y le avisa cuando es necesario un intercambio de aire. Con la aplicación web air-Q analiza todos los sensores y valores medidos en el ordenador y mantiene un control detallado de los componentes del aire.
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