Medir la calidad del aire en una habitación: ¿por dónde empezar?
Según un estudio de la Agencia Federal de Medio Ambiente alemana (Umweltbundesamt), los adultos alemanes pasan 20 horas al día en interiores. Por eso es importante saber qué contiene el aire interior que respiramos. Pero, ¿por dónde empezar si se quiere medir la calidad del aire de una habitación?
¿Dónde se deben medir los componentes del aire en una habitación?
La respuesta no siempre es sencilla, ya que la calidad del aire depende de diversos factores y puede variar considerablemente según la habitación y su uso. Por un lado, el contaminante influye en el lugar adecuado para instalar el dispositivo de medición del aire; por otro, el objetivo de conocimiento también influye en la colocación. Finalmente, las propiedades del contaminante determinan su comportamiento característico, por ejemplo, a qué altura se acumulan los componentes del aire. Si busca un contaminante concreto en su vivienda y desea determinar su origen, el procedimiento del análisis del aire también será diferente.
Como primera orientación, le mostramos algunos lugares importantes donde debería medir la calidad del aire en la habitación:
1. Mida la calidad del aire cerca de fuentes de contaminación atmosférica
¿Ya tiene una sospecha sobre el origen de la contaminación del aire en la habitación? En ese caso, debería realizar la medición de la calidad del aire cerca de esas posibles fuentes. Entre ellas se incluyen componentes del aire como el humo de cigarrillo, los vapores de cocción, los productos químicos de limpieza o incluso los COV (compuestos orgánicos volátiles) procedentes de muebles y alfombras. Estas sustancias pueden afectar considerablemente a la calidad del aire y, por ello, deberían supervisarse regularmente. Para ello, coloque un dispositivo de medición del aire, por ejemplo el air-Q, cerca de la fuente sospechada, idealmente a la altura de la cabeza.
Puede adquirir el air-Q tanto como dispositivo de medición del aire para uso permanente como en alquiler durante 14 días, para realizar un análisis del aire puntual.
2. Instale un dispositivo de medición del aire a distintas alturas en la habitación
La calidad del aire puede variar según la altura en la habitación. Por ejemplo, gases como el monóxido de carbono tienden a acumularse cerca del suelo, mientras que gases más ligeros como el formaldehído tienden a permanecer en zonas más altas. Las partículas pesadas, como el polvo o el hollín, también permanecen cerca del suelo y, por tanto, al igual que el monóxido de carbono u otros gases, pueden volverse peligrosas en posición tumbada durante el sueño. Otros contaminantes, en cambio, llegan a zonas intermedias de la habitación debido a los movimientos verticales del aire y a su distribución de masa. Si los contaminantes son más ligeros que el aire, incluso flotan hacia arriba y se acumulan en la mitad superior de la habitación. Además, la distribución de los contaminantes depende de otros factores, como la temperatura ambiente, la humedad, el comportamiento de ventilación, los sistemas de ventilación y el tamaño de la habitación.
Por ello, tiene sentido medir la calidad del aire tanto cerca del suelo como a la altura de la cabeza, para obtener una imagen completa. Coloque, por tanto, el dispositivo de medición del aire a diferentes alturas de la habitación durante distintas fases de prueba: a veces cerca del suelo, a veces en una estantería a la altura de la cabeza, o más arriba en una estantería. Así obtendrá una imagen completa de la composición del aire interior.
En el dormitorio debería colocar el dispositivo de medición del aire a la altura de la cabeza, por ejemplo, sobre la mesilla de noche. Así puede supervisar el aire que respira al estar tumbado.
3. Analice la calidad del aire cerca de sistemas de ventilación y aire acondicionado
Los sistemas de ventilación y aire acondicionado desempeñan un papel importante en la regulación de la calidad del aire interior. Supervise la calidad del aire cerca de estos sistemas. Y es que los aparatos podrían no funcionar correctamente o incluso contribuir ellos mismos a la contaminación del aire si no se mantienen adecuadamente. Al colocar el dispositivo de medición del aire cerca del sistema de ventilación o aire acondicionado, sabrá si el sistema funciona correctamente o si es la fuente de la contaminación.
4. Revise las zonas con alta humedad
La alta humedad no solo puede favorecer el crecimiento de moho, sino también acelerar la propagación de contaminantes como el formaldehído. Por ello, se recomienda supervisar la calidad del aire en zonas con alta humedad, como baños o cocinas. Si desea detectar moho aún no visible, debería colocar el air-Q donde sospeche que hay esporas. Aquí son adecuados los lugares con alta exposición a la humedad: por ejemplo, el alféizar de la ventana, junto a la ducha o la bañera, así como cerca de la placa de cocción.
5. Detecte la calidad del aire interior en zonas con poca circulación de aire
El aire estancado puede provocar que los contaminantes se acumulen y que la calidad del aire empeore. Por ello, es importante supervisar también la calidad del aire en zonas con poca circulación de aire, como rincones o detrás de los muebles. Así se asegura de que el aire circule lo suficiente también allí y evita, por ejemplo, la formación de moho. Si el dispositivo de medición del aire indica aquí una mala calidad del aire, puede contrarrestarlo con una ventilación específica.
¿Cómo se debería supervisar el aire interior en general?
Por lo general, recomendamos colocar los dispositivos de medición del aire lejos de la ventana. Así sabrá cómo se distribuye la calidad del aire en la habitación. Y es que, a menudo, las fases de ventilación demasiado cortas hacen que no se renueve todo el aire interior viciado, sino solo el que está cerca de la ventana. Si colocara el dispositivo de medición cerca de la ventana, esto distorsionaría la recopilación de datos.
Si desea localizar la fuente de contaminantes en su vivienda, debería proceder por eliminación. Supervise cada habitación individualmente con el dispositivo de medición del aire. Cierre para ello la puerta en cada caso, para reducir al mínimo el intercambio de aire con otras habitaciones. Una vez identificada la habitación afectada, compruebe en ella la calidad del aire a distintas alturas. Coloque para ello el dispositivo de medición del aire en distintas posiciones. Si la habitación no dispone de enchufes a distintas alturas, también puede hacer funcionar el air-Q con una batería portátil.
Conclusión
Con una medición de la calidad del aire en sus habitaciones, sabrá si dispone de espacios interiores saludables y seguros. Si la calidad del aire fuera insuficiente, el air-Q le avisará y podrá reaccionar en consecuencia. Al medir la calidad del aire en distintos lugares de la habitación, obtiene una imagen completa del estado del aire que respira. En definitiva, una supervisión regular de la calidad del aire contribuye a que pueda tomar decisiones saludables y adoptar medidas para mejorar el aire de sus espacios interiores.